lunes, marzo 10

La madurez

Son muchas las conversaciones que sobre éste tema he tenido con mucha gente. Todo el mundo tiene formas de medir la madurez de otros, pero cuantas personas se plantean su propia madurez...

Algunos piensas que la madurez es 'sentar la cabeza', comprar una casa, tener una familia... ¿Cuántas familias hay endeudadas hasta las cejas por falta de madurez a la hora de administrar sus ingresos? La realidad es que someterse a unos convencionalismos no tiene nada de maduro. El convencionalismo en sí no es malo, lo malo es someterse a él por inercia, no pensar por uno mismo. Pero claro es más facil dejarse llevar por lo que los demás creen que es ser maduro, lo más fácil es dejarse llevar por la inercia.


Algunas personas dirán que ser maduro es ser consciente de lo que quieres, tener las cosas claras y andar los caminos que sabes qué van a llevarte a conserguir ése destino. ¿Cuántas personas se dan cuenta a cierta edad, a veces no tan avanzada de que han cometido un error de que no les gusta dónde están ni cómo han llegado allí... pocas desde luego son capaces de enfrentarse a ésos pensamientos, y aún menos son capaces de buscar un nuevo sentido a su vida por miedo a que ése sea aún peor. Pero claro es más fácil dejarse llevar por la inercia.


Otros dirán que la madurez es actuar de forma razonable y con responsabilidad en cada ocasión. Éstas personas están igualmente ciegas si manejan la razón como un dogma y algún día algo no obedecerá a sus reglas, y pondrán en duda todo lo andado hasta entonces. Pocas personas son capaces de encontrar de nuevo su centro. Muchas harán como que no vieron nada o intentarán encontrar una razón para que su paradigma no se vea amenazado. Pero lo más fácil es dejarse llevar por la inercia.


Lo cierto es que cada persona tiene su particular versión de lo que representa la madurez. Nuestra sociedad está llena de hitos, que ya no tienen ningun significado, pero que un día marcaron la diferencia entre las etapas de la vida, añadiendo siempre nuevas responsabilidades, deberes y preocupaciones a cada nueva etapa. ¿Es quizas, ser maduro, hacerse responsable de uno mismo, de sus actos y de sus consecuencias? Tampoco lo creo, pero desde luego sería un aspecto de la madurez.


La madurez no es más que otro invento del hombre. Un concepto que no existe sino en nuestras mentes, escurridizo, maleable, invisible. Y aún así importante, deseado y deseable. Se puede ser maduro e inmaduro a la vez. Se puede no ser ninguna de ambas cosas. Hay quien entiende la madurez como un completo abandono de las actividades convencionalmente asumidas a la niñez, como si un niño no pudiese tener rasgos de madurez que superan a los de muchos adultos.


Éste es desde luego un tema que aún me dará para muchos cafés, con muchas personas.