jueves, diciembre 6

El soldado y la princesa.

Muchas veces vi mi relación como la de un soldado y una princesa. El soldado es fuerte, rudo, sincero, protector, leal, valiente, inflexible, confía en si mismo, divide el campo de batalla en blancos y negros, daría la vida por cualquiera de los suyos, evita las batallas porque sabe lo que se pierde en ellas. Con la princesa hace excepciones, la concede caprichos, bebe los vientos por ella.

La princesa, tiene la majestuosidad de quien no ha sido afectado por el mal de éste mundo, es bella, dulce, cálida, cariñosa, atenta, pero viene de un mundo de grises, dónde se ha dulcificado todo para que no sufra. Con el soldado se siente segura, le cuida cuando viene de batallar, le aligera la dura existencia tocando dulces melodías y cantando, bebe los vientos por él.


En las peliculas éstas cosas nunca salen bien, lo que no sé es cómo no caí entonces en ése detalle. Supongo que pensé que nosotros seríamos diferentes, especiales, capaces de salvar las distancias. Debí haber escapado con ella a alguna lejana villa lejos de mundo que evidenciaba nuestras diferecias, un lugar donde sólo pesasen nuestros sentimientos. ;)